La banda más oscura del rock mexicano tuvo su mayor éxito de radio con una cumbia cubana. Esa contradicción — La Negra Tomasa sonando en las fiestas mientras el resto de su disco hablaba de muerte y de vacío — es Caifanes entero.

Quien busca frases de Caifanes busca letras que no se entienden del todo a la primera y que sin embargo se quedan. Ese era el don de Sául Hernández: escribir imágenes en vez de frases. Abajo están sus discos y su historia, con los años, para que sepas dónde buscar.

Quiénes son Caifanes

Se formaron en 1987: Sául Hernández a la voz, Alfonso André a la batería, Sabo Romo al bajo y Diego Herrera a los teclados y el saxofón. Más tarde se sumó el guitarrista Alejandro Marcovich, que sería decisivo en todos los sentidos.

Su primer disco, homónimo, salió en 1988: guitarras atmosféricas, sintetizadores, percusión latina y letras que eran más poesía que canción, con referencias a la cultura mexicana por todas partes.

Las que sonaron en la radio

Mátenme porque me muero, Viento, No dejes que… y La Negra Tomasa fueron las que abrieron la puerta. Con ellas el rock mexicano dejó de ser cosa de un círculo pequeño y llegó a todo el país.

Lo de La Negra Tomasa merece una nota: es una versión de un clásico cubano. Una banda de rock oscuro grabando un son caribeño. Funcionó tan bien que durante años fue lo único que mucha gente conocía de ellos, para desesperación de sus seguidores.

El Diablito y El Nervio del Volcán

El Diablito · 1990 los confirmó en toda Iberoamérica y mostró cómo habían crecido.

El Nervio del Volcán · verano de 1994 fue el cuarto disco y el último. Es el que sus seguidores suelen poner por encima de todos, y el que peor envejeció para la banda: un año después ya no existían.

La ruptura de 1995 y la vuelta de 2011

Las tensiones internas, sobre todo entre Sául Hernández y Alejandro Marcovich, acabaron con el grupo en 1995. Sául montó después Jaguares, con Alfonso André, Federico Fong y José Manuel Aguilera.

Estuvieron dieciséis años separados. En abril de 2011, tras reconciliarse los dos, anunciaron la vuelta.

Esto importa para leer sus letras: hay una diferencia real entre las canciones de los cuatro discos originales y todo lo que vino después. Las frases que la gente cita casi siempre son de 1988 a 1994.

Sus discos

1988 Caifanes · el debut
1990 El Diablito
1992 El Silencio
1994 El Nervio del Volcán · el último
1995 separación
2011 reunión

Por qué sus frases aguantan casi cuarenta años

Porque no explican nada. Sául Hernández no escribía te extraño, escribía una imagen rara que producía esa sensación sin nombrarla. Una frase que no se cierra se puede aplicar a mil situaciones distintas, y por eso siguen sirviendo a gente que no había nacido cuando salieron.

Y hay un rasgo muy mexicano en todo: la muerte aparece constantemente, pero sin drama, como algo que está ahí. Es la misma relación con la muerte que hay en el Día de Muertos, metida en un disco de rock. Ningún grupo extranjero podía haber escrito eso.

Por dónde empezar si no los has escuchado

  1. El Nervio del Volcán (1994). El último y, para la mayoría de sus seguidores, el mejor.
  2. El Silencio (1992). El más oscuro y el que mejor envejeció.
  3. El disco homónimo (1988). Donde está La Negra Tomasa y donde se entiende por qué sonaron en la radio.

Su lugar en el rock en español

Caifanes es la banda que sacó el rock mexicano de los círculos pequeños. Antes de ellos era cosa de minorías; después sonó en las bodas.

Lo que los distingue de la escuela argentina de Soda Stereo es la relación con la muerte: en ellos aparece constantemente y sin drama, como algo que está ahí. Es la misma mirada del Día de Muertos metida en un disco de rock, y ningún grupo extranjero podía haber escrito eso.

Su influencia se sigue oyendo en bandas como Zoé o Enjambre, que heredaron la idea de escribir con imágenes en vez de con explicaciones.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo se formaron Caifanes?

En 1987: Sául Hernández a la voz, Alfonso André a la batería, Sabo Romo al bajo y Diego Herrera a los teclados y el saxofón. Más tarde se sumó el guitarrista Alejandro Marcovich.

¿Es suya La Negra Tomasa?

No. Es una versión de un clásico cubano. Fue su mayor éxito de radio y durante años lo único que mucha gente conocía de ellos, para desesperación de sus seguidores.

¿Cuántos discos tienen?

Cuatro en su etapa original: Caifanes (1988), El Diablito (1990), El Silencio (1992) y El Nervio del Volcán (1994).

¿Por qué se separaron?

Por tensiones internas, sobre todo entre Sául Hernández y Alejandro Marcovich. El grupo se acabó en 1995.

¿Qué fue Jaguares?

La banda que montó Sául Hernández después de la ruptura, con Alfonso André, Federico Fong y José Manuel Aguilera.

¿Cuándo volvieron?

En abril de 2011, tras reconciliarse Sául y Marcovich. Estuvieron dieciséis años separados. Las frases que la gente cita casi siempre son de la etapa de 1988 a 1994.

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